La raza no es identificable como se menciona contantemente por personajes de poder o entre amigos. En caso, se insista con la idea de raza, podríamos hablar de una raza única que es la raza humana. Sin embargo, hemos aprendido y asumido que existe lo blanco, lo negro, lo cholo, lo indígena, lo asiático, lo árabe.
Todo ello,
no es más que una creencia en torno a la raza. El término correcto en lugar de
hablar la raza propiamente, se debe mencionar los procesos de racialización; es
decir, de la creencia que existen razas a partir de las cuales se establecen categorías
de clasificación, que no es otra cosa que relaciones de poder.
De esta
manera, a partir de la raza se construyen sujetos y se ubican a los sujetos
racializados en un punto determinado dentro de la escala sociocultural. ¿Y por
qué? La respuesta es simple, porque la raza nunca es solo la raza, sino que la
raza opera a partir de otros elementos o esferas de poder como la clase social,
el género, el sexo, la procedencia, la educación, etc.
PUEDES VER:
¿Qué es el racismo cultural?

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